Aunque Apple no había firmado un acuerdo que le obligaba en noviembre de 2014 a desembolsar la tremanda cifra de 450 millones de dólares, hoy conocemos la resolución definitiva de este asunto ya que había tomado la decisión de recurrir a la Corte Suprema de Estados Unidos para intentar bajar en la medida de lo posible la cifra total. Pero parece que las cosas se le han torcido a los de Cupertino que tendrán que asumir esos importes, ya que el recurso ha sido rechazado.
La historia se remonta a abril de 2012, cuando son demandados junto a las grandes editoriales americanas (Hachette SA, Macmillan, HarperCollins, Penguin y Simon & Schuster), por haber conspirado para fijar el precio de los e-books. Los editores admitieron el acuerdo, pero los californianos decidieron continuar y hoy se acaba el camino, ya que el citado acuerdo queda convalidado.
Supone abonar 400 millones a los usuarios, 20 para los Estados demandantes y por último, los abogados y demás participantes en los procesos, es decir las costas judiciales, se llevarán el nada despreciable pellizco de 30 millones.
Apple intentaba argumentar que «tras la llegada de Apple,se incrementaron los libros publicados, se redujeron los precios de forma general, y un nuevo comercio comenzó a competir en un mercado anteriormente dominado por una única empresa», que no era otra que Amazon, que no fue sino quien inició la demanda. Según este acuerdo, Apple contribuyó a incrementar en el entorno de un 18% el precio de los libros electrónicos, con precios en los lanzamientos de 12 o 15$, respecto a los 9,99 de los de la tienda Kindle.